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El pórtico de la gloria y su policromía original tras 50.000 horas de trabajo de restauración

02/07/2018

Más de 800 años atrás, el Maestro Mateo y su taller realizan el famoso Pórtico, el cual constituía la puerta occidental de entrada a la catedral, situada detrás de la fachada románica Oeste, hoy en día desaparecida. De esta se dice que permanecía abierta, de manera que el pórtico se podía contemplar desde el exterior.

El Maestro Mateo desarrolla todo un programa iconográfico, y divide esta estructura arquitectónica en 3 niveles superpuestos: la cripta, que simboliza el mundo terrenal; el pórtico, en el que se representa la Jerusalén celeste; y la parte superior, que representa la elevación de los humanos a lo divino, al mundo celestial.

El pórtico se divide en 3 arcos, siendo el central, más alto y ancho que el resto, el que cuenta con la decoración más importante del conjunto. En él, el tema principal es la visión apocalíptica de San Juan, contando así con representaciones como los 24 ancianos del apocalipsis en la arquivolta, portando diferentes instrumentos musicales medievales. En el centro del tímpano encontramos la figura de mayor tamaño y por lo tanto mayor importancia: Cristo mostrando las llagas de la crucifixión, y a su alrededor los cuatro evangelistas acompañados de sus respectivos símbolos.

En las jambas de la derecha del arco central aparecen representados los profetas Jeremías, Daniel, Isaías y Moisés, mientras que en las de la izquierda se representan los apóstoles San Pedro, San Pablo, Santiago el Mayor y San Juan.

Respecto al parteluz (pilar central que divide la puerta en dos), está ocupado por la figura sedente de Santiago apóstol, con el bastón de peregrino y portando un pergamino.  Bajo él se encuentra una columna que representa el árbol de Jesé, nombre que recibe el árbol genealógico de Jesucristo a partir de Jesé , padre del rey David.

También se debe tener en cuenta que la decoración de este pórtico, como es normal en el románico, va más allá de la mera función decorativa, teniendo otra función mucho más importante: la didáctica, dirigida a una población mayoritariamente analfabeta. Se quiso plasmar así en el arco izquierdo la entrada al limbo, mientras que el central se dedica a la misión salvadora de Cristo, visible en las heridas e instrumentos de la Pasión, mientras que al fondo podemos observar las almas de los que ya se encuentran en presencia de Dios. Por último, el arco derecho representaría el Juicio Final, con figuras de monstruos que torturan a las almas de los condenados en la parte derecha de la arquivolta (infierno), y a la derecha (cielo) , las almas salvadas.

Desde el 2008 se ha estado llevado a cabo un gran proyecto en el que participaron expertos de las universidades más prestigiosas del mundo, y que supone un antes y un después en la investigación de este tipo de trabajos. Fue necesaria una inversión de once millones de euros y se contó con el apoyo de la Xunta de Galicia, el Ministerio de Cultura, la Fundación Catedral y sobretodo la Fundación Barrié.

A día de hoy (2 de Julio de 2018), una década más tarde, se inaugura el pórtico, con un acto en presencia de la reina Sofía. Durante el minucioso trabajo de restauración, con más de 50.000 horas invertidas, se ha eliminado una capa de suciedad, sales, restos biológicos y acumulaciones acrílicas y de mortero que cubrían la superficie de la gran joya del románico -afectada también por humedades- y que le daban un aspecto grisáceo y apagado. Las más avanzadas técnicas han permitido recuperar la policromía de la obra magna del Maestro Mateo, a pesar del deterioro de los siglos y de las sucesivas capas de pintura de las imágenes. Ahora podremos contemplar la policromía original recuperada; rojos, dorados y azules vuelven a dar color a la piedra en aquellas zonas en las que se pudieron recuperar las tonalidades originales.

Además de esto, la Fundación de la Catedral ha impuesto una serie de medidas de conservación, que implican el “encapsulamiento” del pórtico, la restricción a visitas guiadas y un control del número de personas que acceden, para evitar su deterioro. Como era de esperar, los ritos llevados a cabo en el pórtico, como la tradición del “santo dos croques” o posar los dedos en el parteluz, también estarán prohibidos.

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